Bitácora – María Jesús Schultz

Cada diseño sintetiza gráficamente un volumen construido a partir de una malla de alambre galvanizado cuyos cuadrados se distorsionan en el movimiento de las formas que modela. Este material permite aludir, por una parte, a lo textil –pues la malla se teje en una relación de trama y urdimbre– y por otra, a la piel de las serpientes.

Esta última alusión proviene de la referencia metodológica que ha articulado el proyecto Sensible al código desde sus inicios. En la selva amazónica peruana, a orillas del río Ucayali, habita el pueblo Shipibo-Konibo. En su cosmología, la sinuosidad del río evoca a Ronin, también conocida como Yacumama: la gran serpiente cósmica y “madre del agua”, a quien se atribuyen las transformaciones del río y de quien dependen la flora y la fauna. Ronin conecta los planos físico y espiritual, y porta los códigos que estructuran lo existente. Su cuerpo ondulante recorre el universo y condensa, en el entramado de su piel, todos los diseños posibles, como una red invisible que lo atraviesa todo.

Cada dibujo está conectado a un polo de un oscilador sensible que permanece abierto. Cuando una persona –o una cadena de ellas– toca ambos dibujos, se cierra el circuito y se genera un chillido. Este, evidencia la circulación eléctrica entre los dibujos y quienes los tocan. Así, los cuerpos humanos se vuelven la hebra faltante de la red que conforma la trama-circuito.

INFO TÉCNICA OBRA

Autora
María Jesús Schultz, 1987, Santiago de Chile

Sensible al código fue desarrollado como parte de la residencia 2021 del Núcleo Lenguaje y Creación, curada por Fernando Portal.

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